Loading...

Presionada por el subtipo delta, otra variante de coronavirus llegó a Florida: lo que hay que saber

La variante B.1.621 todavía no ha sido designada con una letra griega, como sus predecesoras más conocidas
 

Enlace copiado
Enlace copiado
Paola Preciado se somete a una prueba diagnóstica a COVID-19 en el norte de Miami, Florida

Una nueva variante de coronavirus descubierta en Colombia se está manifestando en pacientes del sur de Florida, en medio de un aumento de casos, señales de alarma de las autoridades sanitarias, y reclamos cada vez más enérgicos para que los no vacunados se inoculen de una vez.

Ya el 10% de los contagios responden a la variante B.1.621, según las declaraciones periodísticas del CEO del sistema de salud Jackson Health Carlos Migoya, a principios de la semana pasada. Ese número la ubica tercera detrás de la variante Delta, la cepa dominante que causa estragos entre los norteamericanos no vacunados, y la Gamma, la cepa original. La variante B.1.621 todavía no ha sido designada con una letra griega, como sus predecesoras más conocidas.

En sus declaraciones, Migoya especuló que el auge de la B.1.621 en el sur de Florida puede deberse a los viajes internacionales entre Colombia y Miami, la gran puerta de llegada desde Latinoamérica.

Según los expertos, a medida que se acerque el otoño boreal, las autoridades de salud no deberán perder de vista la evolución de la B.1.621, sobre todo porque el avance de la vacunación en Estados Unidos sigue muy trabado.

Como tiene pensado hacer un viaje, Raquel Heres se efectúa una prueba rápida de COVID-19 en un lugar donde se realizan esos exámenes en North Miami, Florida

Las primeras muestras de la B.1.621 fueron documentadas en enero, y en las últimas semanas se han reportado al menos 16 casos en el Reino Unido, donde las autoridades de salud señalaron que la mayoría de los casos de esa variante estaban conectados con viajes internacionales.

El Servicio de Salud Pública de Inglaterra señaló la semana pasada que actualmente no hay evidencia de que la variante detectada en Colombia sea más grave o pueda burlar la protección de la vacuna. Sin embargo, esa agencia del gobierno británico ha puesto la variante bajo investigación, como parte de sus estudios para entender mejor las mutaciones del coronavirus.

El Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades también ha clasificado como “de interés” a la nueva variante, señal de que su impacto podría ser significativo. Pero esa designación también puede denotar que gran parte de los datos son preliminares y sujetos a confirmación.

En Estados Unidos, la variante todavía no ha sido catalogada como de interés o preocupación, y no representa ni el 2,2% de los casos registrados hasta el 17 de julio, señala John Sellick, profesor de la Escuela Jacobs de Medicina y Ciencias Biomédicas de la Universidad de Búfalo.

Automóviles hacen fila en el sitio de pruebas diagnósticas de COVID-19 en las instalaciones de la universidad Miami Dade College North, el jueves 29 de julio de 2021, en Miami.

“Una variante solo pasa a ser importante si adquiere una ventaja selectiva, como ocurrió con la Delta”, dice Sellick. “Veremos qué pasa con esta… Hay que esperar entre dos y cuatro semanas, para saber si hay algún cambio brusco en los contagios.”

Sellick remarca la velocidad con que la delta pasó de representar apenas el 10% de los casos, a principios de junio, a más del 80% a mediados de julio.

Además de la B.1.621 que ahora se manifestó en el sur de Florida, los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos (CDC) están monitoreando más de una docena de otras variantes.

Solo el tiempo nos dará la información que necesitamos sobre la B.1.621, señala Sellick.

“Si de representar el 2% de los casos, esta cosa pasa a representar el 30% o el 60%, quiere decir que es más contagiosa que la delta, porque la desplaza.”

Las nuevas variantes no tardan mucho tiempo en propagarse y volverse prevalente, especialmente entre los no vacunado, dice Preeti N. Malani, máxima autoridad médica y profesora de medicina de la División de Enfermedades Infectocontagiosas de la Universidad de Michigan.

Como un ejemplo de la rapidez de la propagación de los virus, Malani trae a colación el caso de la conferencia de anual del laboratorio Biogen en febrero de 2020, desde donde el coronavirus se propagó por Massachusetts y de ahí a todo Estados Unidos.

“Si se junta un montón de gente no vacunada, y de ahí se vuelven a sus casas, la propagación exponencial es cuestión de un par de semanas”, dice Malani.

Pero la preocupación por una nueva variante recién se instala realmente cuando demuestra ser más contagiosa o tener la capacidad de eludir la vacuna.

Gran parte de los temores sobre las variantes y nuevos contagios se disiparían si más gente decidiera vacunarse, pero las dudas sobre la vacuna son precisamente las que impiden frenar la aparición de nuevas variantes.

“Es una concepción del riesgo muy interesante”, dice Malani. “Todos aceptaron riesgos en un montón de cosas, hasta cuando sacamos a pasear al perro. Para algunos, el peligro que entraña el coronavirus es enorme y para otros no. Pero el riesgo está en algún lugar a mitad de camino. Los riesgos de la vacunación son ínfimos. Y aunque el tiempo pase, el riesgo nunca va a ser cero.”

Mientras la variante delta sigue causando estragos a lo largo y a lo ancho de Estados Unidos, y se van sumando otras nuevas que debutan con nuevos contagios, tal vez sea momento de reconsiderar los planes de viajes y de eventos sociales, por más que estemos vacunados, dicen los expertos.

“Este coronavirus es nuevo, y recién estamos aprendiendo”, dice Malani. “Y cada variante nueva también plantea nuevos desafíos”.

Tags:

  • variante de coronavirus
  • delta
  • Covid-19

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines